Estilos de diseño. Parte 1: Del minimalismo al boho

El Interiorismo, como una rama del diseño es un arte que vive en constante evolución en donde se refleja la creatividad, la personalidad y las preferencias estéticas de quienes habitan un espacio. Cada elección, desde el color, muebles, materiales y accesorios pueden transformar un espacio en blanco en un lienzo único de expresión personal.

El día de hoy, nos vamos a sumergir en un apasionante viaje a través de los diversos estilos de interiorismo, o al menos mis favoritos, desde la elegancia sobria del minimalismo hasta la audacia del maximalismo y la extravagancia del Kitsch, explorando cómo es que cada enfoque de diseño puede dar vida a ambientes únicos y cautivadores.

1. Minimalismo

El minimalismo es un estilo que se centra en la simplicidad y la funcionalidad. Se basa en la premisa de «menos es más» y el objetivo es crear espacios sin elementos.

La limpieza y el orden son fundamentales en el minimalismo pues viene a darnos un look libre de elementos innecesarios, por lo que los muebles y los accesorios se seleccionan cuidadosamente y en base a la función específica que cada elemento tiene.

La paleta de colores es neutral, con tonos blancos, gris, beige y algunas veces negro, que contribuyen a la sensación de tranquilidad y amplitud en el espacio, en los espacios minimalistas suelen ser abiertos y diáfanos que fomentan la fluidez y la sensación de libertad.

2. Japandi

El Japandi en teoría es un estilo nuevo, combina las influencias del estilo japonés y escandinavo o nórdico pero en la linea del minimalismo. Es un increíble híbrido creativo que ha ganado popularidad por su capacidad de crear espacios equilibrados, armoniosos y además acogedores pues el estilo japonés utiliza materiales naturales como la madera que le dan esta sensación y lo diferencia del minimalismo que conocemos.

Al igual que el minimalismo se caracteriza por la simplicidad y la reducción de elementos innecesarios con colores neutros, pero en el Japandi, es fundamental el uso de la madera, el bambú y la piedra que aportan textura y calidez a los espacios y la magia sucede cuando el estilo nórdico escandinavo entra en al mobiliario, con lineas rectas, simples y limpias.

Por último y un elemento muy importante a resaltar en este estilo moderno es incluir elementos naturales como plantas de interior, jarrones de cerámica y tejidos de lino que aportan vida y dinamismo a los espacios.

3. Industrial

El estilo industrial en el interiorismo está inspirado en los espacios industriales, en éstas grandes fábricas y almacenes de mediados de siglo que tenían el objetivo de disminuir los costos de construcción y priorizar la funcionalidad del espacio y que con el tiempo se convirtió en una tendencia para crear ambientes contemporáneos y dinámicos caracterizados por la utilización de materiales crudos como el acero, el concreto y la madera en su estado natural.

Otra caracteristica es resaltar los elementos como las tuberías expuestas, techos altos, grandes ventanales y muebles funcionales de apariencia muy robusta junto con una paleta de color centrada en tonos neutros y terrosos que a menudo, se resaltan con colores vivos y primarios como el azul, amarillo y rojo.

Este estilo busca la simplicidad y la autenticidad con espacios grandes y abiertos que reflejan la historia de los edificios industriales transformados en viviendad, oficinas y negocios, con un enfoque único y moderno.

4. Rústico

El estilo rústico en el interiorismo se caracteriza por la incorporación de elementos naturales y rurales para crear un ambiente acogedor y cálido.

Es un estilo muy común de ver en cabañas o casas de campo y amamos. Se suele incluir madera envejecida que le da un toque vintage, piedras en pavimentos o recubrimientos, tejidos naturales, o accesorios como el macramé y toda la gama de colores cálidos que te puedas imaginar.

Los muebles son robustos y a menudo son artesanales o hechos a mano, y la decoración es muy sencilla y funcional pues el estilo busca evocar la sensación de vivir en una casa de campo con un énfasis de autenticidad y conexión con la naturaleza.

5. Bohemio

Vamos ahora con el último de ésta primer parte y honestamente uno de mis favoritos: «El boho» o bohemio, un estilo que ha permanecido a lo largo del tiempo simplemente por su versatilidad, por la facilidad y legitimidad de sus elementos, y por su onda fresca y relajada.

Es un estilo, que como el industrial, o el minimalismo se desarrolla en el movimiento moderno por ahí de los 60’s, pero se relaciona a un grupo de personas que llevaban un estilo de vida muy poco convencional y que buscaban la libertad y la expresión individual, que es crucial al momento de entender la esencia de este estilo.

Es un estilo que se inspira en la diversidad cultural y la artesanía principalmente, con una paleta de colores rica y ecléctica con énfasis en tonos cálidos y terrosos. En cuanto al mobiliario es un mobiliario muy relajado, muchas veces suele ser mobiliario vintage, a veces de segunda mano y el toque mágico se obtiene de tejidos étnicos, cojines, alfombras y muchas, pero muchas plantas.

En resumen, el estilo boho es un reflejo de la busqueda de la autenticidad en el interiorismo, de la creatividad, de la individualidad y de la personalidad de quienes lo habitan.

En el mundo del diseño de interiores, la elección de un estilo puede ser una expresión de personalidad y tendencias. El minimalismo por ejemplo aboga por la simplicidad y la limpieza, mientras que el japandi combina la elegancia japonesa con la comodidad escandinava, o vemos en el industrial que trae la crudeza de la fábrica a cada y el rústico evoca una sensación cálida y acogedora, y finalmente el boho celebra la diversidad y la creatividad desenfrenada.

Cada uno de estos estilos ofrece una experiencia única y se adapta a diferentes personalidades o necesidades, sin embargo, el éxito en el uso para el interiorismo radica en encontrar el punto de equilibrio perfecto entrla estética y funcionalidad.

En un siguiente artículo descubriremos los siguientes 5 estilos que sé que amarás: clásico, moderno, maximalista, kitsch, ecléctico, la contraparte perfecta de la neutralidad.

Dime, ¿Cuál es tu favorito?