Las mamás también necesitan un espacio para existir:

El diseño como acto de resistencia (y mi propia batalla)

Escribo esto mientras intento ignorar las migajas de galleta que crujen bajo mis pies cada vez que muevo la silla. Mi bebé de 10 meses acaba de dormirse (después de tres intentos fallidos) y yo, con un segundo embarazo que me tiene agotada y las náuseas recordándome que sigo siendo humana, trato de encontrar un lugar donde ser.

Como diseñadora de interiores, mi trabajo es crear hogares perfectos. Lugares donde la luz cae de forma poética sobre el sofá y la funcionalidad es la reina. Pero hoy, honestamente, mi realidad es otra. Mi «oficina» es mi esquina de la cama, rodeada de biberones y juguetes que hacen ruido. Y aunque amo mi casa, me doy cuenta de algo aterrador: estoy desapareciendo dentro de ella.

El fenómeno de la «Mamá Invisible» en el plano arquitectónico

Culturalmente, en México, crecemos con la idea de que la madre es el pilar que sostiene todo. Y en el diseño, eso se traduce en que la madre está en todos lados y en ninguno a la vez.

Si analizamos una casa típica millennial, nos esforzamos por tener:

  • El cuarto de juegos más instagrameable: Con maderas claras y organización Montessori.
  • La recámara del bebé: Con ese papel tapiz de nubes que tanto buscamos.
  • La cocina abierta: Para no perdernos de nada mientras cocinamos.

¿Y nosotras? ¿Dónde queda nuestro espacio? No hablo del clóset donde te escondes a llorar o a comer un chocolate en paz. Hablo de un lugar que diga tu nombre. Muchas mujeres hoy habitamos nuestras casas como fantasmas: somos las facilitadoras de la vida de todos los demás, pero no tenemos un rincón donde nuestra identidad no esté condicionada por el servicio.

Diseño Emocional: No es decoración, es salud mental

Como diseñadora, me obsesiona el Diseño Emocional. Se trata de cómo el entorno físico afecta nuestro sistema nervioso. Y seamos honestas: una casa que solo te pide tareas (limpiar, recoger, cuidar) es una casa que te drena.

Estando embarazada de nuevo y con una bebé pequeña, mi sistema nervioso está al límite. Necesito espacios que sostengan. Un espacio que sostiene es aquel que te permite regularte emocionalmente. Para mí, hoy, ese espacio es un pequeño banco de plástico en el jardín frente a las plantas donde puedo pensar a profundidad mientras riego en las mañanas. No tiene juguetes, no tiene migajas. Es mi rincón.

Por qué necesitamos un «Rincón Sagrado» (aunque sea de 1×1 metro)

Sé que me vas a decir: «No tengo espacio, mi casa es pequeña». Yo te digo: la identidad femenina no puede estar sujeta a los metros cuadrados. El diseño es intención y no solo presupuesto.

Tener un espacio propio es un recordatorio visual de que tus necesidades importan. Es una frontera física que dice: «Aquí existo yo».

  1. Delimita con intención: No necesitas una habitación extra. Usa una alfombra, una planta alta o incluso un cambio de color en la pared para separar ese rincón del resto del caos.
  2. Estimula tus sentidos: Que sea un lugar que huela a lo que tú quieres (esa vela cara que guardas para «ocasiones especiales»), con una textura que te dé paz (un cojín de terciopelo, una manta de algodón orgánico).
  3. Territorio recuperado: Regla de oro absoluta. En este rincón no entran dinosaurios de plástico, ni chupones, ni laptops del trabajo. Es tu oasis de paz.

La casa como espejo de la identidad

A nuestra generación nos vendieron que podíamos «tenerlo todo», pero se les olvidó decirnos que en el proceso de construir una familia, es muy fácil perderse. Tu casa debe ser el espejo de quién eres hoy, no solo la infraestructura que permite que los demás brillen.

Si te sientes abrumada, si sientes que las paredes se te vienen encima, quizás no es que te falte organización o que seas «mala madre». Es que te falta espacio para existir.

Diseñar un lugar para ti no es egoísmo; es infraestructura emocional. Porque una mamá que tiene un lugar donde recargarse, es una mujer que puede sostener mejor al mundo.

Y tú, que me lees mientras quizás también limpias migajas o buscas un segundo de silencio… ¿en qué parte de tu casa te sientes realmente tú? Si no encuentras ese lugar, es hora de que lo reclamemos juntas. Déjame tus dudas en los comentarios, vamos a rediseñar nuestra existencia, un rincón a la vez.

TikTok es útil… si sabes qué no copiar

Durante mucho tiempo pensamos que TikTok era solo entretenimiento. Luego pasó a ser una red social más. Y hoy, para bien o para mal, también es una fuente de referencias. De diseño, de interiores, de obra, de procesos. Incluso de modelos de SketchUp que aparecen en pantalla en quince segundos, con música de fondo y un “antes y después” perfecto.

TikTok no es el problema. El problema es creer que lo que ves ahí se puede trasladar tal cual a cualquier espacio, a cualquier presupuesto y a cualquier contexto.

Lo uso. Lo veo. Me aparece todos los días. Cocinas que se arman en segundos, renders que parecen finales de obra, soluciones “rápidas” que prometen resolverlo todo. Y no lo digo desde el juicio, lo digo desde la experiencia: TikTok es una gran herramienta de referencia visual, pero una pésima guía si no sabes filtrar.

@spherehaus

Small Bedroom Hack: Bed by the Wall = More Space! Forget traditional bedroom layouts! 🛏️✨ By placing the bed against the wall and slightly elevating it, you can maximize every inch of your small bedroom while keeping the design stylish and functional. A must-try idea for small apartment bedrooms and modern home design lovers! #SmallBedroomDesign #HomeRenovation #SpaceSavingIdeas #InteriorDesign #SmartHome

♬ original sound – SPHERE HAUS

El formato mismo de TikTok empuja a simplificar. Todo tiene que verse fácil, rápido, limpio. No hay espacio para explicar lo que no se ve: tiempos, costos, decisiones previas, errores corregidos, pruebas fallidas. Eso no cabe en un video corto. Y está bien. El problema aparece cuando se olvida que esa parte invisible existe.

Muchas veces los videos muestran el resultado, pero no el proceso. El modelo de SketchUp aparece armado, sin contexto. No sabes si ese espacio existe, si se adaptó a un cliente real, si ese material está disponible o si ese diseño funcionó más allá del video. Copiar eso sin cuestionarlo es como copiar una foto sin saber qué había fuera del encuadre.

Con el tiempo he aprendido a usar TikTok de otra forma. No como catálogo, sino como detonador. No para copiar, sino para observar. A veces me interesa un gesto, una proporción, una idea general. No el diseño completo. No la solución cerrada. TikTok sirve cuando te ayuda a pensar, no cuando decide por ti.

También hay algo que pasa mucho y casi no se habla: la expectativa irreal que se genera. Clientes que llegan con referencias que no consideran medidas, instalaciones, estructura o presupuesto. No porque no quieran entenderlo, sino porque el contenido no lo muestra. El video no miente, pero tampoco cuenta toda la historia.

Diseñar no es replicar lo que funciona en otro espacio. Es traducir. Traducir ideas a contextos reales. Traducir inspiración a decisiones concretas. Traducir un video de quince segundos a un proyecto que va a existir durante años. Y esa traducción no es automática.

TikTok es útil cuando sabes qué dejar fuera. Cuando entiendes que no todo lo que se ve bien funciona igual. Que no todo lo viral es replicable. Que no todo lo rápido es eficiente. Y que no todo lo que parece sencillo lo es.

Hoy prefiero ver TikTok como una herramienta más, no como una guía. Me sirve para entender hacia dónde se mueve la conversación visual, qué le llama la atención a la gente, qué códigos se repiten. Pero las decisiones importantes siguen pasando fuera de la pantalla. En planos, en obra, en conversaciones largas, en pruebas que no siempre salen bien a la primera.

TikTok no arruinó el diseño. Solo lo volvió más inmediato. Y frente a esa inmediatez, el verdadero valor está en saber pausar. En saber qué tomar y qué no. En usar la referencia sin perder criterio.

Porque al final, ningún video vive en tu casa. Tú sí.

Diseñar mientras cuidas a un bebé cambia el ritmo de todo

Antes pensaba que el ritmo era algo que se ajustaba con organización. Horarios, listas, prioridades. Hoy sé que el ritmo también se impone, y cuando hay un bebé de por medio, no se negocia tanto como se aprende a escucharlo.

Diseñar mientras cuidas a un bebé no te vuelve más lenta ni menos profesional. Te vuelve más consciente del tiempo real. Del que existe de verdad, no del que uno se imagina cuando hace planes ideales. Hay días en los que el trabajo fluye y otros en los que simplemente no. No porque falte compromiso, sino porque la energía no se reparte igual.

El ritmo cambia porque las pausas cambian. Ya no son pausas largas ni predecibles. Son cortes pequeños, intermitentes, a veces caóticos. Diseñar en ese contexto te obliga a simplificar. No el resultado, sino el camino. Empiezas a tomar decisiones más claras, más directas, con menos vueltas mentales. No porque no puedas pensar más, sino porque no quieres gastar energía donde no hace falta.

También cambia la relación con el tiempo. Antes una jornada larga parecía normal. Hoy una jornada larga se siente costosa. No imposible, pero costosa. Y eso te hace valorar distinto qué sí merece tu atención completa y qué puede esperar. Hay decisiones que se vuelven evidentes solo cuando el tiempo deja de ser abundante.

Diseñar con un bebé cerca te hace más selectiva. Con los proyectos, con los procesos, con las complicaciones innecesarias. Hay menos paciencia para complicar espacios solo porque se ven interesantes. Empiezas a pensar más en lo funcional, en lo que se limpia fácil, en lo que se mantiene, en lo que no exige tanta atención extra. No por falta de sensibilidad estética, sino por respeto a la vida que sucede alrededor.

La energía ya no se administra como antes. Hay horas muy buenas y otras en las que simplemente no hay nada que exprimir. Aprendes a trabajar con eso, no contra eso. A usar los momentos de claridad para avanzar de verdad, y los momentos lentos para tareas más suaves. El diseño también se adapta a ese pulso.

Hay algo que nadie dice mucho: cuidar a un bebé mientras trabajas no te desconecta de tu profesión, te conecta distinto. Te baja de la exigencia constante de producir y te acerca a observar. Y observar siempre ha sido parte fundamental del diseño. Observar cómo se mueve la gente, cómo se usan los espacios, qué estorba, qué ayuda, qué sobra.

Hoy me interesa menos diseñar espacios que impresionen y más diseñar espacios que acompañen. Que no exijan atención constante. Que no se vuelvan otra tarea más en una lista ya larga. Espacios que funcionen incluso cuando no todo está perfecto.

Diseñar mientras cuidas a un bebé no es una historia inspiracional ni una lección de productividad. Es simplemente otra forma de habitar el trabajo. Más real, más ajustada al cuerpo, más honesta con los límites. Y curiosamente, desde ahí, el diseño se siente más claro.

Lo que nadie te dice antes de remodelar

(y no es drama, es logística)

Remodelar no es una historia de terror, pero tampoco es ese video en time-lapse donde todo fluye, nadie se equivoca y el resultado aparece mágicamente al final con música bonita. Eso pasa en Instagram. En la vida real pasan otras cosas. Cosas más lentas, más humanas y, sobre todo, más logísticas.

Con los años he entendido que la mayoría de los problemas en una remodelación no nacen de grandes errores, sino de decisiones que parecían insignificantes cuando se tomaron. O peor: de las que no se tomaron. De las que se dejaron “para después”. De las que se resolvieron rápido solo para sentir que se avanzaba.

Una remodelación no se sostiene solo con ideas bonitas. Se sostiene con tiempos, con secuencias y con acuerdos claros. Y eso casi nunca se habla al inicio. Nadie te dice que una cosa depende de la otra, que un material que no llega no solo retrasa ese punto, sino todo lo que viene después. Que cambiar algo “chiquito” puede implicar mover a varios oficios, reprogramar fechas y volver a explicar decisiones que ya se habían cerrado.

Hay frases que escucho constantemente y que ya aprendí a traducir: “eso lo vemos en obra”, “luego lo definimos”, “pon algo mientras”. No lo digo desde el juicio, lo digo desde la experiencia. Ese “luego” casi siempre cuesta más. A veces en dinero, casi siempre en desgaste. Porque decidir tarde no es solo decidir distinto, es decidir con prisa, con cansancio y con menos margen de maniobra.

También existe una expectativa silenciosa de que remodelar debería ser emocionante todo el tiempo. Como si el proceso tuviera que sentirse ligero solo porque el resultado final lo será. Pero la realidad es que remodelar implica interrupción. Cambia rutinas, horarios, dinámicas. Incluso cuando no estás físicamente en la obra, estás mentalmente involucrada. Hay mensajes, decisiones, dudas, confirmaciones. Y todo eso ocupa espacio mental.

El cansancio no siempre viene de lo grande. Muchas veces viene de tener que decidir demasiadas cosas pequeñas en un mismo día. De responder mensajes cuando ya estabas en otro tema. De sentir que todo urge, aunque no todo sea urgente. Ese cansancio no suele aparecer en las fotos finales, pero existe. Y cuando no se reconoce, pesa más.

Con el tiempo dejé de ver las remodelaciones como algo que hay que “aguantar” para llegar al resultado. Prefiero verlas como procesos que necesitan estructura para no volverse pesados. Cuando hay orden, el caos baja. Cuando las decisiones están claras desde el inicio, el estrés no desaparece, pero se vuelve manejable. Y eso cambia completamente la experiencia.

La logística no es el enemigo del diseño, es lo que lo hace posible. Definir tiempos, cerrar decisiones, respetar secuencias no quita creatividad, la protege. Evita que el proyecto se vuelva una suma de parches y soluciones improvisadas. Evita que el proceso se sienta eterno, incluso cuando dura lo mismo.

Remodelar no tiene que ser traumático, pero tampoco es neutro. Afecta tu día a día, tu paciencia, tu energía. Y eso no significa que algo esté mal. Significa que estás moviendo algo importante: el lugar donde vives, trabajas o pasas gran parte de tu vida.

Tal vez lo que nadie te dice antes de remodelar es esto: no es una prueba de resistencia ni de tolerancia al caos. Es una prueba de organización. Y cuando la logística se toma en serio desde el inicio, todo —incluida la experiencia— se vuelve mucho más habitable.

Diseño para sanar: cómo un espacio puede ayudarte a cerrar ciclos

A veces pensamos que sanar es solo cuestión de tiempo o de terapia, pero lo que pocas veces se dice es que también habitamos las heridas. Las sentimos en la cama que ya no queremos compartir, en el sillón que nos recuerda conversaciones que ya no están, en los rincones donde se congeló la rutina. Sanar también es transformar los espacios que habitamos, porque no se puede empezar de nuevo en el mismo escenario emocional donde algo se rompió.

Y no lo digo desde un lugar abstracto. Lo digo como diseñadora, como mujer, como alguien que ha cerrado muchos ciclos… y que ha aprendido que el entorno puede convertirse en un aliado profundo de nuestro proceso interno.

¿Qué significa sanar un espacio?

Sanar un espacio no es solo redecorar. Es resignificar. Es mirar cada objeto y preguntarte: ¿esto aún me representa? ¿Me contiene o me duele?
Es entender que los espacios también guardan memoria, energía, historias. Y que, así como nuestra piel necesita tiempo para cicatrizar, nuestro hogar también necesita renovarse para poder acompañar nuestra nueva versión.

A veces, una persona se va, pero su energía se queda. O un duelo parece superado, pero sigues evitando ese rincón donde lo viviste. O simplemente sientes que algo no encaja, que ya no vibras con el lugar donde estás. En todos esos casos, el diseño puede ser una herramienta de cierre y de renacimiento.

Cerrar ciclos a través del diseño: mi experiencia personal

En mi propio proceso, he vivido cierres que me cambiaron para siempre. Algunas despedidas me costaron años. Algunas heridas aún sanan. Pero si hay algo que me ayudó a cruzar cada etapa con más fuerza, fue permitirme hacer del diseño un ritual: cambiar de color una pared, dejar de usar ciertos objetos, abrir espacio para lo nuevo, mover los muebles como quien mueve las ideas.
Cada acción tenía un mensaje simbólico. Cada cambio me recordaba que mi historia podía continuar.

Recuerdo una etapa muy dolorosa en la que por fin sentía que recuperaba el control de mi vida. Y una tarde, sin planearlo, pinté el primer muro de mi nuevo hogar, empecé a apropiarme de un espacio que ahora me pertenecía, sin pedir opinión de color, de acabado, de tamaño, sólo pinté. Y lloré. Lloré como si hubiera cerrado una herida que parecía no cerrar. Porque eso era: abrir espacio para la vida, después de meses de oscuridad. Fue un gesto simple. Pero fue el principio de una nueva Aranzazú.

Diseñar como ritual de cierre

Cuando diseño para otras personas, escucho mucho más que gustos estéticos. Escucho lo que necesitan dejar atrás.
He acompañado a mujeres que acababan de salir de una relación, mamás recién divorciadas, familias en duelo, personas que empezaban solas de nuevo. Lo que todas tenían en común era el deseo de recuperar un sentido de pertenencia. Querían que su casa reflejara su nueva etapa. Y ahí es donde el diseño cobra un sentido profundo, humano, terapéutico.

A veces mover un sillón es un acto de libertad. A veces pintar una habitación de blanco es como respirar por primera vez. A veces regalar una lámpara vieja es un acto de perdón.

Claves para transformar tu espacio y ayudarte a sanar

  1. Haz una pausa y observa tu casa con nuevos ojos
    Recorre tu espacio como si fuera la primera vez. ¿Qué te dice cada rincón? ¿Qué objetos sientes pesados? ¿Qué lugar sientes estancado?
  2. Suelta lo que ya no vibra contigo
    Puede ser un mueble, una foto, una cobija, una decoración. Si algo te causa incomodidad, tristeza o nostalgia dolorosa, tal vez ya cumplió su ciclo.
  3. Cambia el flujo
    Reacomoda tus muebles, aunque sea de forma mínima. El cambio físico genera un movimiento energético real. Y tu mente lo interpreta como una señal de renovación.
  4. Abraza el vacío
    No todo tiene que llenarse. A veces necesitamos dejar una repisa libre, una pared en blanco, un espacio sin función. El vacío también es fértil.
  5. Incorpora elementos que te nutran emocionalmente
    Aromas, texturas suaves, colores que te den paz, imágenes que te inspiren. Cada detalle debe susurrarte: “estás segura aquí”.
  6. Crea tu rincón sagrado
    Un espacio pequeño para meditar, escribir, llorar o simplemente estar. Un lugar que sea solo tuyo, donde puedas reconectar contigo misma.

Tu casa también puede sanar contigo

No necesitas hacer una remodelación total. A veces basta con una vela nueva, una sábana limpia, una planta que respire contigo. Lo importante es la intención.

El hogar es ese lugar donde puedes renacer, si te lo permites. Donde puedes dejar el pasado atrás, cerrar la puerta con amor y abrir una nueva con esperanza.
Sanar no siempre se nota por fuera. Pero cuando el alma empieza a sentirse más liviana, el entorno también se transforma. Y cuando el entorno cambia, tú también respiras distinto.

¿Estás lista para cerrar un ciclo y rediseñar tu espacio?

Si este artículo resonó contigo, si sientes que tu casa ya no refleja quién eres o hacia dónde vas, estoy aquí para acompañarte. A veces solo necesitas una guía que entienda que detrás de cada cojín mal colocado, hay una historia que merece ser escuchada.

Con cariño,
Aranzazú

Diseño Interior para Alquimistas Modernos: Crea Espacios que Fluyan con Energía Positiva

En la búsqueda de espacios que nos inspiren, relajen y conecten con nuestra energía, el diseño interior ha evolucionado hacia una tendencia más consciente: el diseño que fluye con energía positiva. Para aquellos que buscan un equilibrio entre el caos cotidiano y un hogar que los recargue, el concepto de espacios que reflejan bienestar ha cobrado un nuevo sentido. Inspirado en principios como el feng shui, este enfoque no solo es práctico, sino que también es accesible para aquellos que quieren transformar su hogar en un santuario energético y visualmente increíble.

1. Luz Natural: El Hilo Vital de Tu Hogar

La luz natural es la base de un espacio lleno de energía. Maximiza la luz usando cortinas ligeras, espejos que reflejen los rayos del sol y colores neutros en las paredes. ¿Tienes un pequeño rincón que parece atrapado en la sombra? Incorpora lámparas de diseño moderno con tonos cálidos que imiten el brillo del sol, creando una atmósfera relajante y envolvente.

2. Muebles con Flujos Suaves

Olvídate de muebles grandes y pesados que bloquean el paso de la energía. En su lugar, elige muebles con líneas suaves y orgánicas, colocados de manera que fluya el tránsito libremente. Piensa en mesas redondas, sofás modulares y estanterías flotantes. Esto no solo te hará sentir más ligero, sino que crea un ambiente visualmente atractivo y relajado.

3. Colores que Transforman Tu Estado de Ánimo

El poder del color no puede subestimarse. Los tonos tierra y neutros ofrecen una base estable, mientras que los verdes suaves o azules claros pueden traer frescura y calma. Si te sientes audaz, añade toques de colores energéticos como amarillo mostaza o terracota en cojines o detalles decorativos.

4. Plantas: El Alma Viva de Tu Espacio

No solo son tendencias de Instagram, las plantas añaden vida, purifican el aire y canalizan energía positiva. Desde las grandes monstera hasta pequeñas suculentas, las plantas son un must para cualquier alquimista del diseño interior. Combina macetas de cerámica con detalles de madera o metal para un look moderno y natural.

Organización Inteligente: Fuera el Desorden, Bienvenida la Paz

El caos visual es el enemigo de la energía positiva. Opta por soluciones de almacenamiento oculto o muebles multifuncionales que mantengan el orden sin comprometer el estilo. Cada cosa en su lugar es una de las claves para que el ambiente se mantenga en equilibrio.

Cristales y Agua: Canaliza la Energía

Los cristales, como el cuarzo y la amatista, son utilizados por muchos para potenciar las vibraciones positivas. Colócalos en puntos clave, como la entrada o la sala, para crear un ambiente acogedor y equilibrado. Si te sientes inspirado por los elementos naturales, considera incluir una pequeña fuente de agua en el interior, que añade un toque zen mientras promueve el flujo de energía.

Este enfoque de diseño no solo transforma el espacio en un lugar estéticamente atractivo, sino que lo convierte en un refugio que potencia tu bienestar emocional y mental. Para los jóvenes modernos, equilibrar la belleza visual con la energía positiva es la clave para crear un hogar donde se pueda desconectar, recargar y vivir al máximo.

Gracias 2023!

Querida comunidad,

Mientras nos preparamos para dar la bienvenida a un nuevo año lleno de promesas y posibilidades, queremos tomarnos un momento para expresar nuestra profunda gratitud. El 2023 ha sido un viaje extraordinario, y no podríamos haberlo recorrido sin ustedes, nuestra increíble comunidad y nuestros valiosos clientes. ¡Gracias por su apoyo continuo y por ser parte fundamental de nuestro camino!

Queremos expresar nuestra más sincera gratitud por el constante apoyo y confianza que nos brindan. Este año ha sido un recordatorio constante de que contamos con personas increíbles que valoran la creatividad, la calidad y la entrega que dedicamos a cada uno de nuestros proyectos. Gracias por formar parte de este viaje con nosotros.

Cada proyecto, cada interacción, ha sido una oportunidad para crecer y aprender. Tus comentarios y sugerencias han sido la chispa que alimenta nuestra mejora constante. Cada «me gusta», cada comentario, cada compra, cada vez que se comparte y crecemos, ha sido un voto de confianza que nos impulsa a superarnos.

Queremos reconocer la paciencia que han demostrado en momentos de desafíos y la celebración compartida en los triunfos. Hemos sentido su presencia en cada paso del camino, y queremos que sepan que su apoyo ha sido fundamental para nuestro éxito.

El próximo año nos llena de emoción, con nuevos proyectos y desafíos esperando. Estamos comprometidos a seguir brindándoles un servicio de calidad y experiencias que superen sus expectativas. Seguimos comprometidos con la innovación y la excelencia, sabiendo que ustedes son la razón por la que lo hacemos.

En este cierre de año, queremos desearles a cada uno de ustedes alegría, paz y éxito en el año venidero. Que el 2024 les traiga momentos inolvidables, logros significativos y mucha felicidad.

Gracias por ser parte de nuestra historia este año. Nos sentimos afortunados de tenerlos a ustedes, nuestra increíble comunidad y nuestros leales clientes, a nuestro lado.

¡Feliz año nuevo!

Con gratitud,
Aranzazú Alvirde. Estudio Creativo

El poder emocional del INTERIORISMO.

Vamos a empezar por el principio, ¿qué es el interiorismo? y en verdad ¿podría tener alguna influencia emocional?

Ok pues, el interiorismo es una disciplina relacionada con el diseño de espacios interiores y cuyo objetivo es crear ambientes funcionales y estéticamente «atractivos» dígamoslo así. Entonces, podemos decir que el trabajo de un interiorista es planificar y diseñar la distribución de mobiliarios, colores, iluminación, texturas y otros elementos que mejoran la apariencia y utilidad de un espacio, ya sea en viviendas, oficinas, espacios comerciales, etc. por lo que OPTIMIZA la comodidad y la experiencia en los espacios basándose en las necesidades del usuario final, lo que es la clave para tener influencia en el estado emocional del mismo. Fácil, TODO ESTÁ BAJO CONTROL.

Así podemos empezar diciendo que el interiorismo también desempeña un papel crucial en nuestro bienestar emocional y mental. Desde los colores y la distribución del mobiliario, hasta elementos decorativos y complementarios, es importante saber que cada detalle puede tener un impacto significativo en nuestro estado de ánimo.

1. Colores = Emociones

Para empezar, el elemento más obvio e influyente es el uso del color. Todos conocemos que existe una teoría del color en psicología en la que se explica cuál es el impacto que tiene cada color con el estado de ánimo.

Por ejemplo, el azul se asocia con la calma y la serenidad, mientras que el rojo transmite energía y pasión. Al elegir los colores para tu hogar, debes tener en cuenta cómo deseas sentirte en cada espacio y habitación. Un dormitorio en tonos suaves puede promover el descanso mucho mejor que uno con colores vivos, o una sala con colores vivos va a fomentar la sociabilidad del espacio.

2. La importancia de la LUZ

También hemos visto a lo largo de los años y las tendencias que la luz es fundamental en el estado emocional de una persona.

Sabemos que la luz natural es especialmente beneficiosa y que puede elevar el ánimo y aumentar la productividad, así que lo primero que debemos hacer es asegurarnos de maximizar la entrada de luz natural a un espacio, especialmente si es residencial con grandes ventanales y cortinas que permitan el paso de la luz al hogar.

Además de apoyarnos de las lámparas y luces regulables para crear ambientes acogedores y ajustar la iluminación según las necesidades emocionales.

3. Organización y desorden

El desorden o la falta de organización, no sólo tiene efectos negativos cuando existe en nuestras rutinas o el día a día, sabemos que no llevar una agenda, no cuidar los hábitos, no controlar los horarios y programar nuestra vida hace que sea muy complicado mantener enfoque y claridad, pero además, cuando tenemos un espacio desordenado también repercute en nuestro estado de ánimo, principalmente porque causa estrés y ansiedad.

Mantener un espacio organizado y libre de objetos innecesarios va a proporcionar una sensación de calma y control, para eso es importante apoyarnos con muebles de almacenamiento que nos ayude a darle un lugar a todo, pero también, poner en práctica ésta nueva filosofía minimalista en donde aprendemos que «todo lo que guarde polvo es innecesario», que personalmente recomiendo mucho, una vida sin apegos, es una vida más feliz.

En éste paréntesis te recomiendo un libro: «Haz espacio en tu vida» el autor es Fumio Sasaki, me encantó y me sirvió mucho a nivel personal y espiritual para trabajar el desapego y el orden.

4. Elementos naturales y plantas.

Cada vez y en cada proyecto puedo confirmar que la incorporación de elementos naturales como plantas, flores y materiales orgánicos mejoran notoriamente un espacio y el estado de ánimo de quienes lo usan al conectarse con la naturaleza.

Las plantas de interior no solo añaden un toque de verde y frescura, sino que también tienen beneficios para salud pues purifican el aire y promueven la relajación, son aislantes acústicos, regulan la temperatura, la humedad y las toxinas en el aire.

5. Personalización

Personalizar un espacio con objetos que tengan un valor sentimental para ti, ayudan a elevar el estado de ánimo y en realidad es lo que le da un toque único, especial e irrepetible a un hogar.

Puedes aprovechar gallery wall para exhibir los momentos más felices de tu historia con fotografías familiares, obras de arte que amas, recuerdos de viajes y regalos especiales van a crear ambientes que te hagan sentir en casa, sin importar cuántas veces cambies de casa o tengas que mudarte de muros.

En conclusión, el interiorismo es una herramienta poderosa para influir en el estado de ánimo y tener un impacto directos en las emociones de alguien. Y al ser conscientes de cómo los elementos, los colores, la iluminación, la organización afectan nuestras emociones, podemos crear un entorno que promueva la felicidad, la tranqulidad y el bienestar en tu día a día.

Así que no subestimes nunca el impacto que tu entorno puede tener en tu estado de ánimo y toma las medidas para diseñar un hogar que refleje tu personalidad y te haga sentir bien contigo mismo. Tu bienestar emocional te lo agradecerá.

Good Morning Sunshine

El color del amanecer tapatío.

Guadalajara, Jalisco, MX. 2023

Good Morning Sunshine es un espacio hospitalario comercial cuyo diseño y composición busca crear las sensaciones y expresar el amanecer en su máximo esplendor, en una armonía de conceptos, formas y detalles que incluyen texturas, mobiliario, luminarias y color.

El nuevo restaurante diseñado para la Chef Amanecer Islas en el corazón de la perla tapatía otorga homogeneidad en su experiencia al mezclar texturas suaves y cálidas como el terciopelo con la dureza y frialdad del concreto. Proveniente de una metodología multidisciplinaria enfocada a la creación de experiencias en el diseño e innovación, el diseño y concepto de Good Morning Sunshine es la base perfecta para ilustrar los ingredientes de la chef y no sólo un agregado estético.

Para integrar la frescura del amanecer en el interior, se integran elementos naturales que levantan el espíritu con flores y plantas naturales y representadas en detalles como un tapiz y los cojines, mismos detalles que contrastan con los detalles de latón para dar un toque de elegancia y la madera natural que nos sitúa en una casa de campo apreciando el amanecer.

Una experiencia culinaria para el paladar en un lugar auténtico, original y para todos los integrantes de la familia.

La iluminación enfocada en piezas clave y detalles centrados en la experiencia del usuario hace que sin importar la hora del día, el sol se sienta en nuestra vida. Con luminarias de base de latón que equilibran el mobiliario y aligeran el ambiente y el nuevo spot de selfies que en su idea nos recuerdan con la frase «You are a Sunflower» que siempre busquemos la luz.

Un «must» definitivo es que el lugar es 100% Pet Friendly con mobiliario especializado para nuestros amigos de 4 patitas. Un proyecto diferente, fresco, ecléctico, moderno y juvenil.

Equipo.

LDIA. Aranzazú Alvirde. Dirección Creativa

Arq. César Barragán. Dirección Ejecutiva

Ing. Julio Barragán. Ingenierías